HOMENAJE AL MILITAR RIBEREÑO MANUEL PEÑARREDONDA SAMANIEGO

3. Combate de tropas españolas en las Peñas de Kaiat. Pintura de Ferrer DalmauOtro militar, caído en combate en Marruecos fue el Capitán Peñarredonda Samaniego. En el Pleno del día 16 de enero de 1925, presidido por el Teniente de alcalde Tomás Gómez Hervás –en funciones por enfermedad del Regidor José Gullón Beneitez–, se informaba por el Secretario municipal, de que anterior al Pleno, la Comisión Permanente había acordado el día 7 de ese mes “hacer un funeral por el alma y en honor del heroico Capitán del Ejército D.  Manuel Peñarredonda Samaniego, que murió heroicamente por su patria en la campaña de Marruecos; y por las razones que en dicho acuerdo se expresan, poner su nombre a la calle nueva que resulta al construir el Edificio de los Ferroviarios en la que fue Plaza del Rey”.

A continuación, el Edil Gómez explicó cómo perdió la vida este militar ribereño más allá de nuestras fronteras. A la conclusión, el Pleno acordaba estar conforme con la propuesta y ratificarlo sin debate. Asimismo, se acordaba homenajear a todos los ribereños que habían perdido la vida en la campaña de Marruecos. “Que se tributen honores fúnebres a todos los militares de todas clases y graduaciones, naturales de esta población, que como el antedicho [Peñarredonda], y el Sr. Angosto Gómez-Castrillón,  encontraron muerte gloriosa en la referida campaña deÁfrica”. Las honras fúnebres que acordó al respecto el Consistorio, se llevaron a efecto el día 3 de febrero, a las once de la mañana, en la iglesia parroquial de Alpajés.

Manuel Peñarredonda Samaniego, fue hijo del Caballerizo y Gentilhombre de S.M. El Rey, Joaquín Peñarredonda O’Mulrryan y de Manuela Samaniego Mejías, nació en Madrid el día 15 de octubre de 1895. Peñarredonda ingresó –según revela su hoja de servicios– en la Academia Militar el día 7 de septiembre de 1914 como Alumno de Infantería. Ascendió al grado de Alférez el día 9 de septiembre de 1918. Tres años más tarde alcanzó el empleo de Teniente, para ascender por último al grado de Capitán por méritos de guerra el día 31 de julio de 1922.

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Published in: on mayo 22, 2019 at 12:32 pm  Comments (2)  

LAS PLANTAS MEDICINALES DE LA REAL BOTICA DE ARANJUEZ PARA LAS NUEVAS POBLACIONES DE SIERRA MORENA

Congreso Internacional Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía y otras colonizaciones agrarias en la Europa de la Ilustración (La Carolina, 2017)

 

El objeto de esta comunicación se centra en las plantas medicinales que se emplearon para combatir las fiebres y tercianas en las Nuevas Poblaciones creadas en el reinado de Carlos III. A modo de preámbulo, daremos algunos importantes aspectos históricos, geográficos y administrativos relativos a la afamada Sierra Morena y las dieciochescas Nuevas Poblaciones.

El día 25 de junio de 1767 una Real Cédula firmada en Madrid, por el Rey Carlos III otorga «el fuero de Población que debe observar en las que se formen de nuevo en la Sierra Morena con naturales y estrangeros Católicos». Para llevar a cabo la fundación de estas poblaciones, Carlos III encomienda la tarea de los nuevos asentamientos de colonos en la zona sur de España a Pablo Antonio José de Olavide y Jáuregui, concediéndole el rango de Superintendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, Intendente de Sevilla y del Ejército de Andalucía.

«Bajo la dirección de Olavide comenzó la colonización de Sierra Morena, para lo que fue necesario traer seis mil alemanes de Sajonia. La empresa hubiera alcanzado mayores impulsos, si Olavide no hubiera sido acusado y condenado, por el Tribunal de la Inquisición, de ciento sesenta y seis delitos heréticos, entre ellos, el de defender el sistema copernicano. Olavide fue condenado a ocho años de cárcel, de la que pudo escapar al cabo de dos años y refugiarse en Francia» .

A partir de aquí, y con la pragmática que juntamente se acompaña a este ordenamiento, quedarán ligadas las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena a la Real Casa. Así lo recoge el artículo diecinueve de la Real Cédula:
«Los diezmos que produzcan estos terrenos incluso como novales, pertenecen enteramente al Real Patrimonio, en uso de su regalía, y remuneración de las expensas, que le ocasiona el establecimiento de estas nuevas Poblaciones, volviendo fructiferos a costa de crecidos desembolsos, unos terrenos abandonados, o en que no habia cultura permanente, debiendo los fiscales salir a la voz y defensa de cualquier demanda, o mal nombre, que en esto se quisiere poner y no es presumible a vista de la notoriedad del derecho Real».

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Published in: on mayo 13, 2019 at 8:35 am  Dejar un comentario  
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